La Ruta del Estraperlo recupera en Alájar una parte importante de la historia serrana

El día 10 de junio se hace por primera vez en Alájar, una ruta cultural que pone en valor la idiosincrasia característica que tiene la población serrana para cubrir las necesidades básicas en una época de escasez de recursos: La Ruta del Estraperlo. La actuación forma parte del proyecto “Cohesión Social para la Construcción Colectiva de Alájar en el marco de la Agenda 2030” que trabaja el ODS 10 por la igualdad social.

La recreación socio-cultural de la Ruta del Estraperlo es sin duda la actuación líder del proyecto “Cohesión Social para la Construcción Colectiva de Alájar en el marco de la Agenda 2030” basada en la época del contrabando en la Sierra. La Ruta reconstruye y revive pasajes vivenciales de la población de Alájar y del Calabacino de principios del siglo XX. El proyecto pertenece a la iniciativa del Plan Aldeas Rurales-22 financiado por la Diputación de Huelva con la intención de mejorar la calidad de vida de las aldeas de menor población.

Más allá de la parte festiva del proyecto, lo que está de fondo siendo el verdadero objetivo del mismo, es un trabajo por el ODS 10 de lucha por las igualdades sociales. El proyecto favorece las relaciones personales de ambos núcleos. Está basado en un trabajo social de rescate de testimonios de la historia y la identidad de Alájar y la aldea del Calabacino. Para la realización de la Ruta ha sido necesario un trabajo de investigación social entre ambas poblaciones dirigido por investigadoras de la Aldea del Calabacino. Con este trabajo han tenido la oportunidad de ahondar en las relaciones históricas entre ambos núcleos de población y el origen de la Aldea del Calabacino situada al pie de una de las rutas comerciales más importantes de la provincia de la mano de arrieros.

Ambas poblaciones llevan trabajando juntas para lograr esta fiesta cultural donde se ambientará la recreación del contrabandista en la época de primeros de siglo.  A lo largo del sendero del Calabacino que lleva a la Huerta Romana, en la Meseta de la Peña de Arias Montano, habrá personas que animarán el encuentro contando testimonios vivos o recuerdos de anécdotas de familiares de contrabandistas. Con el proyecto se ha realizado un trabajo de recuperación de la historia de Alájar que será contada a lo largo de la Ruta y en la zona recreativa de la Huerta Romana. Serán personas de la propia población de Alájar y del Calabacino quienes contaran de viva voz los testimonios reales que recrean el encuentro. Toda la zona de la Huerta Romana se ambientará en esta época del contrabando con escenas de recuperación de oficios tradicionales de la época. Contará con teatro de calle con el que se provocará interactuar con los visitantes con tono de humor y festejo.

El valor que tiene esta fiesta cultural es sin lugar a dudas, el trabajo conjunto para poner en valor una parte de la identidad cultural e histórica de Alájar y el Calabacino. Es una oportunidad para vincular dos núcleos de población que debido a sus diferencias culturales han estado tradicionalmente distanciadas. Basándose en el objetivo del proyecto, éste se reconoce con el nombre de “Juntos, construimos municipio”.

Para asistir a la fiesta cultural de la Ruta del Estraperlo será el día 10 de junio de 2023. El lugar de encuentro para iniciar la Ruta será en la parada de autobuses de la Aldea del Calabacino a las 11’30h. La llegada prevista a la Huerta Romana en la Peña de Arias Montano será a las 12’15 para amenizar y seguir disfrutando de vivencias históricas, humor y fiesta en la Peña.

Os esperamos.

Para más información consultar en la Web de turismo de Alájar en www.alajaresmagica.es

Programa Juntos
Presentación del programa JUNTOS en la sede de la Asociación de mayores El Poleo de Alájar.

Un poco de historia sobre el territorio y el contrabando

El Camino Real que atraviesa y da acceso a la aldea de El Calabacino fue una de las arterias que comunicaba los pueblos de la parta baja con los de la parte alta de la sierra. Enclavado en un bosque de encinas, alcornoques y castaños que atraviesa varios huertos con frutales, nogales, almendros y sus famosas higueras. No existen datos de su antigüedad y es difícil saber puesto que las técnicas de construcción en piedra seca no han variado desde la época romana. Se trata de un camino empedrado de poco más de un kilómetro de longitud. La aldea de El Calabacino se encuentra en un pequeño valle en el término municipal de Alájar en el noroeste peninsular dentro del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Carecemos de restos arqueológicos o documentales que atestigüen un asentamiento humano antes de la Baja Edad Media, aunque por su cercanía a la Peña de Arias Montano donde han sido hallados restos que datan de la Edad de Piedra, podemos suponer que el valle donde se asienta la aldea también estuvo habitado. La presencia de dos fuentes con sus manantiales que datan del siglo XVII da fe de la riqueza hidrográfica del lugar. Con un alto contenido en hierro, sus aguas han sido usadas ancestralmente con fines medicinales. Las acequias y cimbras (acequias subterráneas) que atraviesan el camino pertenecen a un formidable y antiquísimo sistema hidráulico que, sin desperdiciar ni una gota de agua, ésta era trasladaba desde la zona alta del valle hasta la zona baja. Durante el recorrido de este camino podemos ver restos de antiguas edificaciones de lo que fueron diversos asentamientos vinculados con la aldea de El Calabacino. Sin olvidar la ermita consagrada a la Santísima Trinidad que se halla a pie del camino. Posee una pila bautismal fechada en 1739 que está montada sobre restos de obra del siglo XVI. Se trata de un edificio de planta cuadrada y bóveda vaída que, en la actualidad, da pie a la romería de la Santísima Trinidad en la que participan los descendientes de los antiguos pobladores de la aldea. En 1936 fueron destruidos sus dos retablos y un lienzo. El siglo XVIII fue un periodo de esplendor para la aldea impulsado por la arriería y el comercio derivado de ella ya que formaba parte de la ruta comercial entre Cádiz y la meseta por la que circulaban canela, azúcar y cacao. A mediados del siglo XVIII se sumaría a este comercio el contrabando de productos textiles desde Gibraltar como el algodón de ovillo, lienzo crudo y pana negra. El desarrollo de la arriería, el comercio y el contrabando fue el resultado de la necesidad de una fuente de ingresos dada la escasa rentabilidad de la actividad agraria que seguía siendo de subsistencia. También favoreció que los habitantes de El Calabacino tuvieran contacto con personas foráneas y con las nuevas corrientes de pensamiento político que proliferaron en el siglo XIX en España. Durante la segunda mitad del siglo XIX el contrabando decayó debido a la liberalización de los productos textiles, a pesar de ello, el contrabando, también llamado estraperlo, continúo dando de comer a varias generaciones, en especial durante la posguerra española gracias al comercio del café y azúcar que se traían de Portugal. La aldea de El Calabacino, al igual que muchos pueblos de la península, se abandonó por completo entre la década de los sesenta y setenta. En 1980 comenzaron a llegar familias venidas de la ciudad o neorrurales, compraron las huertas y ruinas y reconstruyeron la aldea. Actualmente la población de El Calabacino se acerca al centenar de habitantes, la mitad de ellos menores de 18 años. Debido a la imposibilidad de acceder con coche los habitantes continúan usando burros y mulos para el transporte de los productos básicos. El Camino Real se convierte así en un escenario ideal para difundir el magnífico patrimonio material e inmaterial de dicho enclave.

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